Inducción a la ovulación Conozca más
Las causas que dificultan un embarazo son muy variadas. Un tratamiento reproductivo especializado es aquel que se ajusta a las circunstancias y particularidades de cada persona, el objetivo es resolver el problema de la forma menos intervencionista. Un claro ejemplo de esto último es el de la inducción a la ovulación.
Es una técnica que se utiliza con mujeres que sufren anovulación o una ovulación irregular. La inducción a la ovulación sirve para garantizar la producción y maduración de óvulos, además controlando las fechas en las que se produce. Realmente, se trata de un procedimiento que se incluye como parte de todas las técnicas de reproducción asistida..
Probablemente estamos ante una de las técnicas de la medicina reproductiva que mejor imita al mecanismo natural de la fecundación. Gran parte de este procedimiento se enfoca al control y confirmación de que se ha producido la ovulación. La otra tiene que ver con proporcionarte una asistencia farmacológica para estimular sus ovarios. Luego, sólo queda proceder a fecundar en el momento óptimo para que sea efectivo.
El método de la inducción a la ovulación, por tanto, consiste en suministrar al paciente una medicación hormonal y realizar un seguimiento de imagen mediante ecografía para confirmar que los óvulos tienen el tamaño adecuado. Entonces, se induce la ovulación y se programa el momento de la fecundación.
Por supuesto, antes de aplicar esta técnica reproductiva es necesario un estudio y diagnóstico previo para confirmar que la paciente no consigue quedarse embarazada por un fallo en su ovulación. Algo que sólo necesita una exploración ginecológica completa y, en algunos casos, ciertas pruebas complementarias para descartar otras posibles causas de infertilidad.
La inducción a la ovulación es un procedimiento que consiste en un tratamiento hormonal medicado que el especialista determinara para cada paciente en función de sus particularidades. El paciente deberá asistir al centro para los controles ecográficos pertinentes.
La duración del tratamiento es muy variable porque está condicionada por la respuesta del cuerpo de cada mujer. Aún así, lo habitual es que los ciclos se muevan entre los 9 y los 16 días, contando desde el primer día de tu menstruación. Hay mujeres que tardan hasta tres semanas en responder.
Sin óvulos, el embarazo es imposible. La inducción a la ovulación es un procedimiento pensado para los casos de infertilidad que responden a esta circunstancia. Sobre todo, para aquellas mujeres que no ovulan de forma natural, aunque sus ovarios sí tienen capacidad para hacerlo, es decir, cuentan con reserva ovárica suficiente.
La incapacidad o irregularidad en la ovulación responde a distintas causas. Puede que el mecanismo por el que el cerebro ordena que ovules no funcione. O, por el contrario, que el fallo esté en los ovarios, que no sean capaces de responder a los estímulos que se les envían desde el hipotálamo. El caso es que, si se comprueba que tus ovarios pueden ovular, mediante la inducción se produce esa estimulación mediante medicación.
Los dos supuestos básicos para los que esta técnica resulta ideal son:
- Mujeres que presentan infertilidad por anovulación y amenorreas
- Mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico.
Podría existir casos adicionales a los mencionados, pero dependerá de las particularidades de cada paciente, en la evaluación médica se podrán determinar estos detalles.


